Esta madrugada soñé con Norita. Estábamos todos (ustedes y yo) en su casa, que no era la casa que todos conocemos de Norita, era una casa llena de pasillos anchos y piedras; paredes de piedra, adornos de piedra y piedras de todas las formas y colores por cualquier parte, y luz natural entrando por los altos. Estábamos todos, hasta los que ya no están entre nosotros, (quiero decir en este grupo) víctimas de los dolores de cuello y otras calamidades.
Todos estábamos en su casa pero Norita no estaba. Eso no es necesariamente mala señal astral, pero por las dudas: ¿Alguien sabe algo de Norita?
Yo la quiero mucho, no se si saben, fui el único en el sueño que salió de su casa, sin robarse una piedra.
No significa un mal augurio que no estuviera con nosotros en la casa, por ahí nos había dejado la llave para refugiarnos de la lluvia. Llovía y todos llevábamos mochilas y bolsos como de campamento, y al salir fuimos a esperar el colectivo cruzando la calle ( Sueño de pobre me dirán, siempre sueño con colectivos que no llego a tomar, o cuando al fin me subo terminan llendo a los lugares más inesperados) enfrente había un campo, en frente de la parada del colectivo y de la casa de Norita.
No significa nada, solo un sueño. Eso me pasa las noches que me ataca la insomnia. Sueño de madrugada y tengo sueños muy lúcidos, muy a flor de piel.
Ya se que me van a corregir que se dice "el insomnio". Pero, yo sé de qué les hablo, en mi vida he dormido con hombres y con mujeres, y la insomnia, es femenina. Esa forma de picarme la cabeza cuando menos lo necesito, como un pájaro carpintero, no deja dudas, la insomnia es mujer.
Nunca sé por donde empieza la insomnia y puede durar desde un cuarto de hora hasta un rato largo la muy turra. Generalmente me estudio, me analizo, me viene un recuerdo, un momento, alguna pelotudez que hice, puede ser de cualquier momento entre los cuatro años y hasta ayer nomás. Y casi siempre es por pelotudo, porque soy un hombre bueno, nunca tengo que reprocharme maldad, no es un mérito también hay que decirlo, no soy malo por flojera, más que por virtud.
Ser malo es un trabajo de tiempo completo.
Para ser malo hay que ser malo siempre.
Malo por un rato es para que se te caguen de risa..
¿Se imaginan tener que ser malo todo el poco tiempo que me queda?
¿Para qué? ¿Por un poco más de dinero, o de respeto? Bastante más quizá...
No vale la pena.
Duermo como un bebé siempre, y después de la insomnia también, me digo fuiste muy pelotudo, quedaste mal con álguien, y listo, concluyo el asunto, me duermo y sueño con velas hinchadas por el viento en mares azules, con la patita de mi perra Felicity sobre mi mano, con una torta de cumpleaños de cuando cumpli siete u ocho años y mi hermana y mis padres estaban conmigo. Sueño cosas que quiero mucho después de la insomnia.
Esta madrugada soñé con Norita.
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