martes, 10 de marzo de 2026

Insomnia

Esta madrugada soñé con Norita. Estábamos todos (ustedes y yo) en su casa, que no era la casa que todos conocemos de Norita, era una casa llena de pasillos anchos y piedras; paredes de piedra, adornos de piedra y piedras de todas las formas y colores por cualquier parte, y luz natural entrando por los altos. Estábamos todos, hasta los que  ya no están  entre nosotros, (quiero decir en este grupo) víctimas de los dolores de cuello y otras calamidades. 

Todos estábamos en su casa pero Norita no estaba. Eso no es necesariamente mala señal astral, pero por las dudas: ¿Alguien sabe algo de Norita? 

Yo la quiero mucho, no se si saben, fui el único en el sueño que salió de su casa, sin robarse una piedra. 

No significa un mal augurio que no estuviera con nosotros en la casa, por ahí nos había dejado la llave para refugiarnos de la lluvia. Llovía y todos llevábamos mochilas y bolsos como de campamento, y al salir fuimos a esperar el colectivo cruzando la calle ( Sueño de pobre me dirán, siempre sueño con colectivos que no llego a tomar, o cuando al fin me subo terminan llendo a los lugares más inesperados) enfrente había un campo, en frente de la parada del colectivo y de la casa de Norita.

No significa nada, solo un sueño. Eso me pasa las noches que me ataca la insomnia. Sueño de madrugada y tengo sueños muy lúcidos, muy a flor de piel.

 Ya se que me van a corregir que se dice "el insomnio". Pero, yo sé de qué les hablo, en mi vida he dormido con hombres y con mujeres, y la insomnia, es femenina. Esa forma de picarme la cabeza cuando menos lo necesito, como un pájaro carpintero, no deja dudas, la insomnia es mujer. 

Nunca sé por donde empieza la insomnia y puede durar desde un cuarto de hora hasta un rato largo la muy turra.  Generalmente me estudio, me analizo, me viene un recuerdo, un momento, alguna pelotudez que hice, puede ser de cualquier momento entre los cuatro años y hasta ayer nomás. Y casi siempre es por pelotudo, porque soy un hombre bueno, nunca tengo que reprocharme maldad, no es un mérito también hay que decirlo, no soy malo por flojera, más que por virtud.

Ser malo es un trabajo de tiempo completo.

Para ser malo hay que ser malo siempre.

Malo por un rato es para que se te caguen de risa..

¿Se imaginan tener que ser malo todo el poco tiempo que me queda?

¿Para qué? ¿Por un poco más de dinero, o de respeto? Bastante más quizá...

No vale la pena. 

Duermo como un bebé siempre, y después de la insomnia también, me digo fuiste muy pelotudo, quedaste mal con álguien, y listo, concluyo el asunto, me duermo y sueño con velas hinchadas por el viento en mares azules, con la patita de mi perra Felicity sobre mi mano, con una torta de cumpleaños de cuando cumpli siete u ocho años y mi hermana y mis padres estaban conmigo. Sueño cosas que quiero mucho después de la insomnia.

Esta madrugada soñé con Norita.

Alejandro Ovejero | Marzo 10, 2026

martes, 20 de enero de 2026

Tampoco era una manzana lo que se conieron

Por aquellos días en el jardín de Eden cuando los dioses vieron que Eva y Adan, influenciados por la serpiente, se comieron la fruta prohibida  les dijeron:

A la víbora. Vos te vas a arrastrar sobre tu vientre hasta el fin de los tiempos. ( Vaya uno a saber cómo se movían hasta ahí las bichas, tenían patas, alas o ruedas acaso?)

A la mujer. Vos vas a parir tus hijos con dolor hasta que inventen la epidural y nazcan todos los niños por cesárea, y las empresas de medicina prepaga, facturen costosas intervenciones e internaciones, por lo que antes se hacía en la casa con una partera o una abuela canchera en el asunto. 

Y al pobre Adan. Vos vas a trabajar, te vas a ganar el sustento con el sudor de tu frente y de tus nalgas, y un día que va a llegar tarde o temprano no vas a tener aguinaldo ni vacaciones ni horas extra y te vas a jubilar a los setenta y cinco años con una jubilación del orto. 

Pero eso no es lo peor: cada vez que llegue el Sabath el día de descanso, que esperas para ir a pescar o a jugar al fútbol;

te va a llover. 

Mal ahí.

Cuidado con el temor

Algunes me han acusado de ser pesimista. 

Yo no creo que sea del todo justo decirlo así; pero nadie nos prometió un mundo justo, (más bien todo lo contrario). 

Y además  solo soy un observador ácido del mundo que me rodea, ("me rodea como la cuerda la garganta" -diría Borges ).


Sin embargo para reivindicarme hoy les traigo una publicación absolutamente no pesimista.

 Trae la actualidad internacional muy buenas noticias para aquellos que le temen a llegar a viejos, y a morirse sólos. 


2026 y  2027 serán dos años clave para dejar esos mieditos de diván.

Click en la imagen.  S'il vous plaît.




Un día de furia

Ahora que viene el calorcito tengo algo que decirles especialmente a los hombres, aunque las mujeres de esos hombres no están libres de responsabilidad; Señores la camisa de mangas cortas no va con corbata de ninguna forma ni color, esa es una aberración que solo está bien vista por el dudoso gusto de los gringos.

Tenía que decirlo y lo digo dos veces, antes que nos sucedan cosas terribles y nos encuentren como a Michael Douglas en Un día de furia. 

El personaje de Douglas tiene un mal día, que aparentemente no es el primero pero para colmo de males, aunque él no lo sepa, si va a ser su último día.  Un día de furia ( título original Falling down)es una película de mil novecientos noventa y tres, que, hoy entendemos mucho mejor y parece haberse adelantado treinta años. Hoy el personaje de Douglas podría ser cualquiera. 

Cualquiera de nosotros  los que hicimos todo bien, los que cumplimos todas las reglas, los que jugamos limpio toda la vida pero igual fuimos usados y descartados, cotidianamente somos humillados por el poder, y a una edad donde ya no somos ni  niños, ni jóvenes; nos damos cuenta que el juego está arreglado, que las cartas están marcadas y siempre ganan los mismos, que gastamos la vida en un sistema que no nos ofrece ninguna seguridad, ni salud pública de calidad, ni pensiones acordes a nuestro trabajo, ni una vida digna. El personaje de Douglas en Un día de furia está desempleado, vive con su madre y todos los dias se viste y sale con su portafolios como si fuera a trabajar, pero en el portafolios lleva un sandwich y una manzana, que almorzará sentado en algún parque mientras busca trabajo.  Está separado de su esposa y por algunos antecedentes de violencia doméstica, tiene restricción para ver a su pequeña hija, pero ese día, -el mal dia- es el cumpleaños de la niña y él pretende llegar al otro lado de la ciudad para verla. 

La ciudad no es cualquier ciudad, (aunque hoy todas se parecen bastante,  después de treinta y cinco años de globalización), la ciudad es Los Angeles y es el año de la absolución de los cinco policias que habian golpeado al taxista afro-americano Rodney King, la justicia los absolvió, después que el mundo vio hasta el cansancio el video de la golpiza. Una hora más tarde de la sentencia cinco muchachos tambien afro-americanos salieron sin pagar de un supermercado coreano y tiraron botellas contra los vidrios al grito de "esto es por Rodney King". Fue la chispa que se necesitaba, la ciudad estalló en protestas violentas, saqueos e incendios masivos,  hubo más de sesenta muertos y mil millones de dólares en daños. 

La violencia en si no es ni buena ni mala. En este universo que hábitamos la transferencia de materia y energía se hace por medio de la violencia, (básicamente para vivir nos comemos a otros organismos vivos que también quieren vivir, no siempre amablemente). La "No violencia", por otra parte, es un ideal moral que habita sólo en nuestras mentes, y fue puesta ahí por adoctrinamiento del sistema. La no violencia es un mecanismo que permite la perpetuación del sometimiento. Las presas nos sometemos mientras los depredadores hacen uso de la violencia a su gusto y necesidad.

Un ejercicio puro y duro del poder.


En una escena de Un día de furia, un viejo que jugaba al golf intenta golpear al protagonista  con pelotazos para que salga del campo de juego, cuando el protagonista saca un arma el viejo tiene un infarto y el personaje de Douglas le dice "no podías dejarme pasar por tu campo de golf, y ahora te vas a morir con ese sombrerito ridículo". Todos vamos a morir es cierto, las religiones nos consuelan, y nos animan a resignar necesidades tangibles y urgentes a cambio de una vida en el más allá donde finalmente los últimos serán primeros. Todos vamos a morir y hay justicia en eso, sólo que algunos morirán antes con sufrimiento, y mientras tanto vivirán vidas de mierda, hasta desear la muerte como sucede hoy con los suicidios en Argentina. 

Cómo dijimos las cosas no terminan bien para el personaje de Un día de furia. 

La película nos deja pensando, que las cosas no estaban, ni están bien desde antes;  que el embotellamiento en la autopista, los pandilleros que lo quieren asaltar, el incidente en el Mc Donalds y el agujero en el zapato son los detonantes, son los detalles, la gota que revalsa la copa,  de una insatisfacción, ansiedad y depresión profunda y desesperante que agobia al ser humano aplastado por el sistema capitalista post industrial, de valoración financiera donde no se puede cambiar nada.

Un día de furia culminará con nuestro protagonista muerto.Según la superstición espiritista su fantasma rondará la eternidad vestido con una ridícula camisa de mangas cortas y corbata, con un portafolios lleno de papel picado, con un lapicero de plástico en el bolsillo de la camisa. 

Lo mata un policía que vá a jubilarse ese mismo día, para él también es el último día como agente del órden,  (un órden que tampoco es suyo y que lo humilló hasta en su fiesta de despedida un rato antes en la comisaría).

Cierro citando a Shakespeare:

 "Caballeros, el tiempo de la vida es muy corto, pero gastado ese breve plazo cobardemente, sería demasiado largo, aunque, cabalgando sobre la aguja de un reloj, la vida se detuviera al cabo de una hora. Si vivimos, vivimos para hollar cabezas de reyes; si morimos, ¡Hermosa muerte, cuando príncipes mueren con nosotros! Ahora para nuestra conciencia, bellas son las armas, cuando se levantan por una causa justa."

William Shakespeare | Enrique IV Primera parte. Acto V Escena II

Alejandro Ovejero | Febrero 2026



lunes, 5 de enero de 2026

Hemingway y su manía con los viejos


Este es el epigrafe de la novela de Ernest Hemingway "Por quien doblan las campanas", tengo una edición de 1985 del Círculo de Lectores. Mi mamá me había asociado al Círculo de Lectores porque a mí me gustaba mucho leer, y aunque no nos sobraba nada, mi mamá trabajaba para darnos algunos gustitos, entre otras cosas, que todos los meses yo recibiera uno o dos libros elegidos de un catálogo políticamente correcto, para la época. Nunca iba a leer -comprando en el círculo-: El Capital de Karl Marx o La conquista del pan de Piotr Kropotkin, pero estaba bien para la adolescencia. Y está bien para ahora que quiero alejarme un poco de la actualidad. Pero este libro en particular no me lo compró mi mamá, "Por quien doblan las campanas" me lo regaló mi prima Marta, que tuvo dos hijos y al varón le puso Ernesto, ¿Será coincidencia? Mi prima Marta no tuvo una vida amable, abandonada por su padre,( mi tío materno) criada por su madre sola en esa época, y no muy dedicada. Mi prima Marta tenía sus rayes, un matrimonio de mierda, dos hijos de los que quizá tampoco fue buena madre, ni buena esposa por ahí, ni buena hija, pero fue buena prima, conmigo. No sé si con los demás y la recuerdo con cariño cada tanto, como ahora que abro "Por quien doblan las campanas", otra vez. 

¿Otra vez? El que lee hoy esás paginas, es el mismo que las leyó hace mas de cuarenta años. ¿O soy alguien distinto que lo lee por primera vez? 


Les voy a contar algo que me pasó como ejemplo; Una vez estuve enamorado, (las demás fueron como son las misas, ¿Cómo se dice esa palabra? Un sacramento, en un sacramento uno se pone las ropas, prende las velas, el incienso, hace los gestos, pero es una repetición de algo que con suerte pasó de verdad alguna vez), mi amor fue una historia linda y enfermiza como son los amores inolvidables. Se fue, obvio sino no habría nada que contar estaríamos los dos acá disfrutando un contento canino y echando panza. Se fue, pero volvía, después de un año, y después de otro año y cuando volvía nos matabamos como si ni hubiera girado el mundo en ese tiempo intermedio y perdido. Pero hubo una vez que se sentó enfrente mío en un bar, y no se me movió un pelo. Todo estaba igual pero nada estaba igual, las viejas anécdotas las recordaba pero como si me las hubieran contado, como algo que le pasó a otro tipo. Y ese fue el día del adiós definitivo. No lo sabía pero lo intuí. Fue la última vez que lo ví. 
Y recordé la letra de la canción "...no vuelvas sin razón que yo estaré a un millón de años luz de casa"

Ni malo ni bueno, ni amor ni rencor, ya no estoy donde solías encontrarme. Estoy a un millón de años luz de casa. 

El que lee hoy el mismo libro de la adolescencia no es el mismo, aunque carga con algunos recuerdos. El que esperaba los libros del Círculo de Lectores era un chico, tenía las manos y el alma sin arrugas, y creía en muchas cosas. ¡Las cosas en las que creía! 

 Hoy soy un viejo como Anselmo, un personaje en "Por quien doblan las campanas". 

Sos un viejo que habla demasiado, 

-le dice Pablo el jefe de los partisanos- y no vas a vivir mucho tiempo. 

Soy un viejo -dice Anselmo- que  vivirá hasta que se muera. Y que hará lo que dice que va a hacer.

Yo soy un viejo que piensa demasiado, que vive parecido a lo que piensa, y que que cada vez tengo menos cosas que me ligan a este mundo de mal gusto que hemos creado. 

Mi prima Marta se murió pronto, estaba enferma y lo sabía, tránsitó su enfermedad con una dignidad que espero tener si me toca algo así, había dejado todo organizado para cuando llegara el momento, no quizo molestar a nadie. Estaba todo pago, no hubo funeral, la llevaron al crematorio y cada uno la despidió sólo  en su memoria. 

 Mejor así. La recuerdo riéndose como loca con sus grandes dientes y preguntándome que había soñado para jugarle a la quiniela.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Cómo ofrendas al dios mercado


Cada dos horas y cuatro minutos una persona en Argentina se suicida.

 Por cada uno que lo logra, otros dos lo intentan, fallan y son asistidos por el sistema de salud. El suicidio en los ultimos dos años pasó a ser la principal causa de muerte no natural, desplazando a los accidentes viales al segundo lugar y las muertes dolosas al tercero. Es una catastrofe social. No voy a hablar de politica, pero quiero recordarles que en los años 80 Margaret Tatcher dijo claramente que el Neoliberalismo venia por el alma humana. Cuarenta años despues los resultados no dejan lugar a las dudas. Aislamiento, depresion, ansiedad, crisis de consumos problemáticos de drogas, alcohol y fármacos, todo lo que nos pueda hacer olvidar por un momento la enajenación de la vida regida por la productividad y la auto-explotación. Estamos hiper-conectados y a la vez in-comunicados dramaticamente. El futuro es una amenaza y como dice el filósofo Julio Cabrera seguir trayendo niños a este mundo es jugar una ruleta rusa perversa, con la vida de otros. En el siglo XXI no son las creencias religiosas las que agitan las advertencias apocalipticas, es la propia ciencia la que nos pone un plazo. Y pareciera que somos totalmente impotentes para detener la marcha de la maquinaria que nos lleva a todos hacia el precipicio. 

Nuestros hermanos se estan quitando la vida, frente a nosotros. Hasta ahora hemos sido indiferentes a todo, porque el neoliberalismo es individualismo.

 El sicoanalista y escritor italiano Luigi Zoja dice en su libro: La muerte del prójimo, que el hombre del siglo XXI está sólo mire para donde mire, es un huérfano verticalmente porque Dios ha muerto, y horizontalmente porque el prójimo cercano fue remplazado por una imagen digital en una pantalla.


 Permitimos que los viejos sean apaleados cada semana, que los discapacitados sean abandonados a su suerte, vimos con indiferencia como la comida para los que pasan hambre se vencía en algún oscuro ministerio, todo en nombre del individualismo y la libertad. Pero no podemos mirar para otro lado frente a la muerte evitable.

Es una catastrofe humana. Solo queda responder con acciones humanas, les pido a cada uno y cada una, que estemos atentos a las señales, que nunca nos quedemos con la duda, que re- preguntemos, y no nos conformemos con las respuestas automáticas. La personas siempre dán alguna forma de advertencia, a algunos se les ve una sirena sobre la cabeza, pero otros son mas sutiles. Estemos atentos a la gente que tenemos alrededor,  sé que cuesta, en esta época donde no hay tiempo para nada y dónde  todo son distracciones que duran un minuto, estemos atentos a lo importante.

 Y acá estoy si alguno de ustedes tiene algo que lo preocupa de lo que quiera, o necesite hablar. 

Un abrazo para todas y todos.

Alejandro Ovejero 19 de Diciembre 2025

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Ha muerto Mario Vargas Llosa

A los 89 años ha muerto Mario Vargas Llosa, uno de mis escritores favoritos de la adolescencia, a los quince años leía y releía La ciudad y los perros o Los cachorros tratando de descubrir el secreto para escribir como él. 
No olvido eso. 
Tampoco olvido que con sus ideas políticas, sus alianzas, su candidatura, su predica libertaria por el mundo Mario Vargas Llosa colaboró para hacer de Perú lo que hoy es, la pobreza y la desigualdad que describió tan bien en sus libros se quedó ahí para siempre.
 Este hombre ayudó a hacer del mundo un lugar peor, donde tenemos que habitar, y dónde el futuro no es una promesa sino una amenaza. 
Así de compleja es la vida. 

ALEJANDRO OVEJERO 14 de Abril 2025