Aunque camine por el valle de sombras de los hijos de puta
No me pareceré a ellos., no me convertiré en uno de ellos.
El señor es mi pastor, nada me faltará.
Hace unos días volví a ver la película No country for old men, (presentada en Argentina con el título Sin lugar para los débiles o No es lugar para viejos), excelente, diferente, disruptiva, anti facilista película de los hermanos Coen, que entendí mucho mejor o, entendí distinto de lo que lo había hecho en su momento, hace casi vente años. Es que, hay que decirlo, el mundo era otro, mi país era otro, yo mismo era otro cuando la vi por primera vez en dos mil ocho.
No country for old men, nos deja varios mensajes poderosos que conviene pensar y repensar porque este tipo de arte no te lo entregan masticado para que el espectador nada más sea un simple espectador y trague lo que le están dando. En esta publicación no vamos a hablar de las actuaciones que ya fueron suficientemente comentadas y elogiadas, todas excelentes desde Barden y Tommy Lee Jones hasta Josh Blayloch el chico de la bicicleta que le da su camisa a Anton Chigurh en su última escena. Porque hasta esa escena aparentemente intrascendente está cargada de significado simbólico, Chigurh tiene el accidente sale con un brazo roto y el hueso asomando, y los chicos que venían en bicicleta se acercan a ver qué pueden hacer, él le dice a uno de los chicos si le vende su camisa, y el chico se sacá la camisa sin dudar y se la dá, no quiere tomar los cien dólares, le dice: me gusta ayudar a la gente señor, y Chigurh tiene un leve gesto de contrariedad casi imperceptible, insiste y el chico toma el dinero, Chigurh hace con la camisa un cabestrillo, mete el brazo roto, les dice ustedes no me vieron y se va caminando tranquilo. Podriamos interpretar que el mal a su paso, aún herido puede hacer daño, sin llegar al extremo de matar, sigue haciéndolo, quitando hasta la inocencia del mundo.
Los malos son muy malos pero los buenos tampoco son angelitos. El personaje del bueno Llewelyn Moss, se deja tentar y ganar por la avaricia ( se queda con dinero ajeno, de un cártel de drogas, lo que ya de por si no es una buena idea), pero lo hace por buenas razones (algunas de ellas) y tiene gestos de bondad profundos, le lleva agua al narco moribundo y eso le cuesta que lo persigan, se guarda el dinero para su familia, cree que lo merece y los espectadores también lo creemos por aquello de que ladrón que roba a otro ladrón tiene cien años de perdón y porque trabaja de sol a sol, es un veterano que combatió por su país en una de sus in-numerables guerras y vive miserablemente.en una casa prefabricada en medio del desierto. Lo matan a mitad de la película y ni siquiera nos muestran como fue. Información subliminal: el bueno, no importa lo que haga termina mal y no le importa realmente, lo que se dice, a nadie.
Otro personaje es el sheriff Bell (Tommy Lee Jones) es el representante del órden teórico y llega tarde, siempre. Bell es uno de esos viejos que ya no tienen lugar aquí * y finalmente se retira, se dá por vencido tristemente ante una realidad que lo supera, que lo aterra, porque ya no hay las reglas que él conoció. Este es un eje central de la historía; el sheriff desilucionado, y después de haber sentido la fuerza del miedo en la escena del crimen en el hotel va a visitar a su tío (viene de una familia de policías de varias generaciones) su tío le dice: tu mujer me comentó que te vas a retirar, "eso que te pasa les pasa a todos, no podés parar lo que viene, las cosas no te esperan, creer eso es vanidad."
En el mundo nostálgico del sheriff Tom Bell había reglas, hasta el crimen cumplia reglas, la mafia los pequeños delincuentes tenían reglas que se respetaban. Todo eso terminó, hoy en cualquier bocacalle un pibe cualquiera te puede robar, te puede decir a punta de arma, que le entregues todo y te puede matar por más que se lo dés. Un presidente de un país puede mandar a secuestrar al presidente de otro país para robarle el petróleo. Se puede matar a niños con tiros en la frente para despoblar Gaza y levantar en esas playas hoteles de lujo, todo se puede. ¿Porque? Porque así están las cosas porque todo es relativo y nada es más importante que su relato, porque el mundo es injusto, porque las madres no amamantan, los padres no ponen límites, ni siquiera están, ni siquiera se sabe quiénes son, las escuelas no preparan para nada en la vida real, los trabajos son peores que la indecencia, y sobre todo nada se puede cambiar nunca.
Lo que viene ya está acá. Un mundo sin reglas. Niestzche no celebraba cuando dijo Dios ha muerto, no era un manifiesto ateísta. Dios ha muerto significa esto que ahora nos toca vivir, el mundo donde todo es según los intereses de quién lo mira y de quién lo cuenta, no hay una verdad y si la hubiera no querríamos saberla, no hay ley ni órden posibles. Dios no ha muerto pero de momento el mal gobierna el mundo.
Anton Chigurh (Javier Barden) el malo de la película sale de todo vivito y coleando. Baleado en una pierna explota un auto para distraer y robar medicinas de una farmacia, con un brazo partido y un hueso expuesto por un accidente de tránsito se va caminando tranquilamente. El mal gana.Anton Chigurh es la maldad como fuerza de la naturaleza, mata como mata cualquier depredador, no tiene empatía, ni remordimiento, no tiene pasión ni humor, mata porque hace falta, no porque necesite matar, sino porque necesita algo y matando lo consigue más fácilmente, no es algo moral o inmoral es algo del sentido de lo utilitario. Algo que nos remite a Descartes y la razón utilitaria.la razón utilitaria que abrió camino a la modernidad se pregunta: ¿Porque hacemos lo que hacemos? Lo hacemos porque podemos, porque tenemos las herramientas técnicas o cientificas. Tuvimos las herramientas tecnológicas para arrasar la naturaleza y lo hicimos, nadie se preguntó si era bueno o malo. Tuvimos el conocimiento para crear armas nucleares que pueden extinguir la vida en la tierra y lo hicimos. Hoy tenemos las herramientas tecnológicas para crear la IA que va a destruir a la sociedad como la conocemos y lo vamos a hacer, nadie se pregunta para qué, o ¿Con que beneficio?
Anton Chigurh mata a casi todos los que cruza en la película, mata con una pistola de perno que se usa en los mataderos de ganado, aunque muchos no lo sepan o no quieran saberlo, la carne de las carnicerías, alguna vez fue un animal hermoso y vivo que quería seguir viviendo, pero hay una industria de la muerte de por medio, álguien se para enfrente de ese animal que lo mira aterrado, le apoya la pistola de perno entre los ojos y dispara, cae el animal y pasa el siguiente que ha visto toda la escena, de eso también somos cómplices los humanos.
Chigurh reduce a sus víctimas a la categoría de ganado.
El nuevo mal con el rostro inquietante de Chigurh viene como una catástrofe natural, no se puede razonar con él, no se puede apelar, es una moneda que gira en el aire y si sale cruz estás muerto.
No se puede cambiar nada como en nuestro sistema capitalista, las cosas son así porque el mercado lo decide. Y dicho así uno cree que el mercado sería una fuerza del órden natural o divino, pero no.
Este tipo de maldad permea la civilización moderna. Los Anton Chigurh de la vida están en la cima de las corporaciones multinacionales, están en los bancos mundiales, están en todos los gobiernos, en los servicios de inteligencia, en los ejércitos y las policías, en las fábricas, a la vuelta de la esquina y si tenés muy mala suerte tenés uno en tu casa.
Para Mary Shelley, la autora de Frankenstein, los monstruos no nacen sino que se hacen. Estamos frente a un tipo de mal que parece nuevo y no sé si se hace de los condicionantes y determinantes sociales, culturales y económicos del sistema actual o si ya vienen así de fábrica, no lo sé sinceramente.
Todo parece indicar que estos seres ya vienen formateados sin alma, hay niños sicópatas de eso no hay duda.
Lo cierto es que el sistema premia a los sicópatas y a los narcisistas. El más sicópata llega más alto, no apretan el gatillo de pistolas de perno pero matan, explotan, enferman y esclavizan a la humanidad entera todos los días después del desayuno familiar.
Hay tres personajes principales en No country for old men; Moss muerto, el sheriff rendido, retirado, nostálgico de un tiempo que ya no existe. El malo, lo vemos todos los días, se salió con la suya.
No podemos cambiar lo que viene.
* La película está basada en el libro del mismo nombre del escritor Corman Mc Carthy de 2005, y este tomó el título del poema de William Butler Yeats, Sailing to Byzantium. Uno de sus versos dice:
"An aged man is but a paltry thing. A tattered coat upon a stick" (Un hombre anciano es algo insignificante. Un abrigo harapiento sobre un palo)
Alejandro Ovejero | Agosto 2026
Vayamos a votar con alegría, a alguno de los candidatos que no incomodan al poder económico. Gane quien gane es de ellos.
Se terminó la grieta. Ya no hay motivo para seguir peleando entre nos, los pobres diablos.
Somos libres de elegir entre Feo, Horrible y Espantoso.
"Libertad para elegir" es un atributo de los consumidores, en el supermercado podemos elegir entre varios productos sin saber que muchas veces son fabricados por la misma empresa.
Visto así pareceria que la democracia hoy es una farsa, un paso de comedia. Pero no tiene gracia. Más bien es triste.
Disculpen mi intervención, es solamente mi opinión y ustedes saben que no soy un entendido en casi nada, pero es tan obvia la política hoy en día en mi país , que hasta yo puedo entenderla.
Contexto espacio temporal.
Comentario sobre Argentina la noche antes de la elección presidencial de 2023, los candidatos fueron Sergio Masa, Patricia Bullrich y Javier Milei en ese órden.
Alejandro Horowicz dice que vivimos en la democracia de la derrota, que el pueblo no conquistó el retorno a la democracia en 1983 sino que la derrota humillante de la guerra de Malvinas en 1982 provocó la descomposición de la dictadura burguesa terrorista que tuvo que retirarse.
Podría decirse que la dictadura se retiró escenográficamente a los cuarteles, salieron de escena las armas y los uniformes y a cambio nos dejaron una democracia atada de pies y manos, renga, con un solo ojo. El poder económico nunca se fue del poder. Los beneficiarios económicos de la dictadura nunca tuvieron que dar explicaciones ni devolver uno solo de los billetes ensangrentados.
Eso nos conforma y nos deforma cultural e institucionalmente hasta hoy en día. Eso no se arregla así nomás. Horowicz lo llama la doctrina de "el botín de guerra".
Poco a poco hemos perdido la ciudadanía sin darnos cuenta, la tuvimos poco tiempo, también hay que decirlo. Desde el voto universal de la ley Saenz Peña, que de universal no tenía nada, (conviene recordar que las mujeres no estaban en ese universo y recién pudieron votar en 1951 y anterior a eso lo más universal era el fraude electoral). Y posteriormente desde los cincuenta hasta 1983 con dictaduras y proscripciones, realmente, la ciudadanía no brillo especialmente. Pero en este último tiempo el concepto de "ciudadano" es remplazado por el de "consumidor".
El consumidor solo elije. No protesta, no se manifiesta, no hace huelgas, elige. Dicen que libremente.
La libertad de los hombres libres es la libertad de acción, la capacidad física y material de llevar a cabo nuestras elecciones, hay una gran diferencia con solo poder elegir en una góndola prefabricada.
y de la gobernanza global. Dice Bifo:
"Los liberales estadounidenses, como los políticos de centroizquierda en Europa parecen pensar que el trumpismo global es una perturbación provincial, y que la democracia volverá, tarde o temprano, a ser restaurada y la razón histórica recobrará su curso. Ellos se engañan a sí mismos. El trumpismo global no va a ceder a una restauración de la razón moderna. La propagación global de la demencia que emergió en los años 2016 y 2017 constituye la nueva psicoesfera del planeta.
Debemos pensar en el futuro desde el punto de vista de la psicosis sistémica, y esto implica el abandono de la acción política y la teoría política." *
Bifo lo denomina trumpismo, pero bien podríamos llamarlo bolsonarismo en Brasil y mileismo en Argentina.
Pasados varios años de este artículo Estados Unidos se encuentra más cerca que nunca en su historia de repetir la guerra civil y el caos, con ciudades militarizadas, redadas anti migrantes, detenciones ilegales, desaparición de personas, todo de la mano del trumpismo, y aplicado sobre una población con trescientos millones de armas en manos civiles, no hay fuerza regular en el mundo que esté en condiciones de enfrentar un levantamiento civil de semejante magnitud.
La irracionalidad nos deja sin herramientas para continuar con la política, que habia sido historicamente la búsqueda de acuerdos y consensos, la política fue la forma superadora de la guerra. La irracionalidad obtura el diálogo, y es fácil de entender; llegado este punto uno se niega a seguir discutiendo con el irracional, con el que "dos más dos no le da cuatro", y con "los que no tienen todos los patitos en fila" es imposible dialogar, es además anti- económico, una perdida de tiempo recurso limitado si los hay, entonces nos retiramos en resguardo de la propia salud mental.
Bifo plantea una salida, en su libro Desertemos de 2024 ¿Qué podemos hacer? -dice Bifo- Cuando es imposible romper las desiciones del automatismo financiero, cuando no podemos ganar, pero tampoco podemos vivir al interior de una maquinaria dirigida por una clase depredadora, que se enriquece cada vez más mientras los pueblos del mundo se empobrecen cada vez más. La única cosa que podemos hacer es rechazar de participar de manera terminante. Las mujeres en el primer mundo no procrean, las tasa de nacimientos caen año tras año".
¿Porqué traer al mundo las víctimas de las guerras que están a la vuelta de la esquina, Europa contra Rusia, USA contra Venezuela o contra China o el mundo Islamico? Porqué traer al mundo más esclavos para el gran capital? ¿Porqué traer al mundo a las víctimas del cataclismo climático?
En Argentina donde votar es una obligación cívica, doce millones de ciudadanos no fueron a votar en la última elección del 26 de Octubre y lo sepan o no, están desertando de un sistema democrático que no soluciona los problemas cotidianos de la población a la que debería servir. Es un sistema que No sirve más.
El gobierno presenta como un triunfo haber sacado la mayor cantidad de votos entre el porcentaje exiguo de votantes.
Las mayorías rechazan de participar.
El poder ha conseguido convencer a las mentes que el enemigo es el que está en su misma condición o incluso más abajo que él y nunca mirar hacia arriba, nunca formar un frente unificado de los humillados y los oprimidos por el sistema que cuestione la supremacía tecno- financiera. La política se desvanece en un montón de reclamos particulares, sectoriales, que no rozan siquiera la estructura del orden establecido.
"Pero la política se ha vuelto un juego sin razón, sin conocimiento. La potencia del político es la locura, la venganza, la rabia contra la impotencia. Si la política ha sido durante la edad moderna una expresión de la voluntad, ahora está muerta porque la voluntad humana ha perdido su eficacia sobre el proceso real."**
De esta forma la política y en última instancia las democracias, pierden densidad hasta convertirse en palabras vacías de significado.
La irracionalidad -dice Bifo Berardi- llegó para quedarse. El producto principal de la maquinaria capitalista actual son los estados mentales, las subjetividad es colonizada como tiempo atrás se colonizaban los territorios. Se cierra así un camino del cual ya desconfiabamos, la primera reacción preventiva si se quiere es tomar distancia de la acción política que ha sido coptada por la locura.
Nos distanciamos preventivamente y rechazamos ser parte, porque cuando escapamos dice Gilles Deleuze no solo estamos escapando sino que estamos buscando nuevas armas, nuevas técnicas para sobrevivir. Quizá un cambio de paradigma donde no todo en la vida esté determinado por las lógicas de la productividad y del consumismo.
Alejandro Ovejero Noviembre 2025
Citas
*Por Franco «Bifo» Berardi. Traducción de I.M. Calderón. Originalmente publicado en Verso Blog. Marzo 2018.
**De la entrevista de María Daniela Yaccar para Pagina 12 de Agosto de 2020.
Esta madrugada soñé con Norita. Estábamos todos (ustedes y yo) en su casa, que no era la casa que todos conocemos de Norita, era una casa llena de pasillos anchos y piedras; paredes de piedra, adornos de piedra y piedras de todas las formas y colores por cualquier parte, y luz natural entrando por los altos. Estábamos todos, hasta los que ya no están entre nosotros, (quiero decir en este grupo) víctimas de los dolores de cuello y otras calamidades.
Todos estábamos en su casa pero Norita no estaba. Eso no es necesariamente mala señal astral, pero por las dudas: ¿Alguien sabe algo de Norita?
Yo la quiero mucho, no se si saben, fui el único en el sueño que salió de su casa, sin robarse una piedra.
No significa un mal augurio que no estuviera con nosotros en la casa, por ahí nos había dejado la llave para refugiarnos de la lluvia. Llovía y todos llevábamos mochilas y bolsos como de campamento, y al salir fuimos a esperar el colectivo cruzando la calle ( Sueño de pobre me dirán, siempre sueño con colectivos que no llego a tomar, o cuando al fin me subo terminan llendo a los lugares más inesperados) enfrente había un campo, en frente de la parada del colectivo y de la casa de Norita.
No significa nada, solo un sueño. Eso me pasa las noches que me ataca la insomnia. Sueño de madrugada y tengo sueños muy lúcidos, muy a flor de piel.
Ya se que me van a corregir que se dice "el insomnio". Pero, yo sé de qué les hablo, en mi vida he dormido con hombres y con mujeres, y la insomnia, es femenina. Esa forma de picarme la cabeza cuando menos lo necesito, como un pájaro carpintero, no deja dudas, la insomnia es mujer.
Nunca sé por donde empieza la insomnia y puede durar desde un cuarto de hora hasta un rato largo la muy turra. Generalmente me estudio, me analizo, me viene un recuerdo, un momento, alguna pelotudez que hice, puede ser de cualquier momento entre los cuatro años y hasta ayer nomás. Y casi siempre es por pelotudo, porque soy un hombre bueno, nunca tengo que reprocharme maldad, no es un mérito también hay que decirlo, no soy malo por flojera, más que por virtud.
Ser malo es un trabajo de tiempo completo.
Para ser malo hay que ser malo siempre.
Malo por un rato es para que se te caguen de risa..
¿Se imaginan tener que ser malo todo el poco tiempo que me queda?
¿Para qué? ¿Por un poco más de dinero, o de respeto? Bastante más quizá...
No vale la pena.
Duermo como un bebé siempre, y después de la insomnia también, me digo fuiste muy pelotudo, quedaste mal con álguien, y listo, concluyo el asunto, me duermo y sueño con velas hinchadas por el viento en mares azules, con la patita de mi perra Felicity sobre mi mano, con una torta de cumpleaños de cuando cumpli siete u ocho años y mi hermana y mis padres estaban conmigo. Sueño cosas que quiero mucho después de la insomnia.
Esta madrugada soñé con Norita.
Alejandro Ovejero | Marzo 10, 2026
A la víbora. Vos te vas a arrastrar sobre tu vientre hasta el fin de los tiempos. ( Vaya uno a saber cómo se movían hasta ahí las bichas, tenían patas, alas o ruedas acaso?)
A la mujer. Vos vas a parir tus hijos con dolor hasta que inventen la epidural y nazcan todos los niños por cesárea, y las empresas de medicina prepaga, facturen costosas intervenciones e internaciones, por lo que antes se hacía en la casa con una partera o una abuela canchera en el asunto.
Y al pobre Adan. Vos vas a trabajar, te vas a ganar el sustento con el sudor de tu frente y de tus nalgas, y un día que va a llegar tarde o temprano no vas a tener aguinaldo ni vacaciones ni horas extra y te vas a jubilar a los setenta y cinco años con una jubilación del orto.
Pero eso no es lo peor: cada vez que llegue el Sabath el día de descanso, que esperas para ir a pescar o a jugar al fútbol;
te va a llover.
Mal ahí.
Yo no creo que sea del todo justo decirlo así; pero nadie nos prometió un mundo justo, (más bien todo lo contrario).
Y además solo soy un observador ácido del mundo que me rodea, ("me rodea como la cuerda la garganta" -diría Borges ).
Sin embargo para reivindicarme hoy les traigo una publicación absolutamente no pesimista.
Trae la actualidad internacional muy buenas noticias para aquellos que le temen a llegar a viejos, y a morirse sólos.
2026 y 2027 serán dos años clave para dejar esos mieditos de diván.
Click en la imagen. S'il vous plaît.
Tenía que decirlo y lo digo dos veces, antes que nos sucedan cosas terribles y nos encuentren como a Michael Douglas en Un día de furia.
El personaje de Douglas tiene un mal día, que aparentemente no es el primero pero para colmo de males, aunque él no lo sepa, si va a ser su último día. Un día de furia ( título original Falling down)es una película de mil novecientos noventa y tres, que, hoy entendemos mucho mejor y parece haberse adelantado treinta años. Hoy el personaje de Douglas podría ser cualquiera.
Cualquiera de nosotros los que hicimos todo bien, los que cumplimos todas las reglas, los que jugamos limpio toda la vida pero igual fuimos usados y descartados, cotidianamente somos humillados por el poder, y a una edad donde ya no somos ni niños, ni jóvenes; nos damos cuenta que el juego está arreglado, que las cartas están marcadas y siempre ganan los mismos, que gastamos la vida en un sistema que no nos ofrece ninguna seguridad, ni salud pública de calidad, ni pensiones acordes a nuestro trabajo, ni una vida digna. El personaje de Douglas en Un día de furia está desempleado, vive con su madre y todos los dias se viste y sale con su portafolios como si fuera a trabajar, pero en el portafolios lleva un sandwich y una manzana, que almorzará sentado en algún parque mientras busca trabajo. Está separado de su esposa y por algunos antecedentes de violencia doméstica, tiene restricción para ver a su pequeña hija, pero ese día, -el mal dia- es el cumpleaños de la niña y él pretende llegar al otro lado de la ciudad para verla.
La ciudad no es cualquier ciudad, (aunque hoy todas se parecen bastante, después de treinta y cinco años de globalización), la ciudad es Los Angeles y es el año de la absolución de los cinco policias que habian golpeado al taxista afro-americano Rodney King, la justicia los absolvió, después que el mundo vio hasta el cansancio el video de la golpiza. Una hora más tarde de la sentencia cinco muchachos tambien afro-americanos salieron sin pagar de un supermercado coreano y tiraron botellas contra los vidrios al grito de "esto es por Rodney King". Fue la chispa que se necesitaba, la ciudad estalló en protestas violentas, saqueos e incendios masivos, hubo más de sesenta muertos y mil millones de dólares en daños.
La violencia en si no es ni buena ni mala. En este universo que hábitamos la transferencia de materia y energía se hace por medio de la violencia, (básicamente para vivir nos comemos a otros organismos vivos que también quieren vivir, no siempre amablemente). La "No violencia", por otra parte, es un ideal moral que habita sólo en nuestras mentes, y fue puesta ahí por adoctrinamiento del sistema. La no violencia es un mecanismo que permite la perpetuación del sometimiento. Las presas nos sometemos mientras los depredadores hacen uso de la violencia a su gusto y necesidad.Un ejercicio puro y duro del poder.
Cómo dijimos las cosas no terminan bien para el personaje de Un día de furia.
La película nos deja pensando, que las cosas no estaban, ni están bien desde antes; que el embotellamiento en la autopista, los pandilleros que lo quieren asaltar, el incidente en el Mc Donalds y el agujero en el zapato son los detonantes, son los detalles, la gota que revalsa la copa, de una insatisfacción, ansiedad y depresión profunda y desesperante que agobia al ser humano aplastado por el sistema capitalista post industrial, de valoración financiera donde no se puede cambiar nada.
Un día de furia culminará con nuestro protagonista muerto.Según la superstición espiritista su fantasma rondará la eternidad vestido con una ridícula camisa de mangas cortas y corbata, con un portafolios lleno de papel picado, con un lapicero de plástico en el bolsillo de la camisa.
Lo mata un policía que vá a jubilarse ese mismo día, para él también es el último día como agente del órden, (un órden que tampoco es suyo y que lo humilló hasta en su fiesta de despedida un rato antes en la comisaría).
Cierro citando a Shakespeare:
"Caballeros, el tiempo de la vida es muy corto, pero gastado ese breve plazo cobardemente, sería demasiado largo, aunque, cabalgando sobre la aguja de un reloj, la vida se detuviera al cabo de una hora. Si vivimos, vivimos para hollar cabezas de reyes; si morimos, ¡Hermosa muerte, cuando príncipes mueren con nosotros! Ahora para nuestra conciencia, bellas son las armas, cuando se levantan por una causa justa."
William Shakespeare | Enrique IV Primera parte. Acto V Escena II
Alejandro Ovejero | Febrero 2026
¿Otra vez? El que lee hoy esás paginas, es el mismo que las leyó hace mas de cuarenta años. ¿O soy alguien distinto que lo lee por primera vez?
Ni malo ni bueno, ni amor ni rencor, ya no estoy donde solías encontrarme. Estoy a un millón de años luz de casa.
El que lee hoy el mismo libro de la adolescencia no es el mismo, aunque carga con algunos recuerdos. El que esperaba los libros del Círculo de Lectores era un chico, tenía las manos y el alma sin arrugas, y creía en muchas cosas. ¡Las cosas en las que creía!
Hoy soy un viejo como Anselmo, un personaje en "Por quien doblan las campanas".
Sos un viejo que habla demasiado,
-le dice Pablo el jefe de los partisanos- y no vas a vivir mucho tiempo.
Soy un viejo -dice Anselmo- que vivirá hasta que se muera. Y que hará lo que dice que va a hacer.
Yo soy un viejo que piensa demasiado, que vive parecido a lo que piensa, y que que cada vez tengo menos cosas que me ligan a este mundo de mal gusto que hemos creado.
Mi prima Marta se murió pronto, estaba enferma y lo sabía, tránsitó su enfermedad con una dignidad que espero tener si me toca algo así, había dejado todo organizado para cuando llegara el momento, no quizo molestar a nadie. Estaba todo pago, no hubo funeral, la llevaron al crematorio y cada uno la despidió sólo en su memoria.
Mejor así. La recuerdo riéndose como loca con sus grandes dientes y preguntándome que había soñado para jugarle a la quiniela.
Cada dos horas y cuatro minutos una persona en Argentina se suicida.
Por cada uno que lo logra, otros dos lo intentan, fallan y son asistidos por el sistema de salud. El suicidio en los ultimos dos años pasó a ser la principal causa de muerte no natural, desplazando a los accidentes viales al segundo lugar y las muertes dolosas al tercero. Es una catastrofe social. No voy a hablar de politica, pero quiero recordarles que en los años 80 Margaret Tatcher dijo claramente que el Neoliberalismo venia por el alma humana. Cuarenta años despues los resultados no dejan lugar a las dudas. Aislamiento, depresion, ansiedad, crisis de consumos problemáticos de drogas, alcohol y fármacos, todo lo que nos pueda hacer olvidar por un momento la enajenación de la vida regida por la productividad y la auto-explotación. Estamos hiper-conectados y a la vez in-comunicados dramaticamente. El futuro es una amenaza y como dice el filósofo Julio Cabrera seguir trayendo niños a este mundo es jugar una ruleta rusa perversa, con la vida de otros. En el siglo XXI no son las creencias religiosas las que agitan las advertencias apocalipticas, es la propia ciencia la que nos pone un plazo. Y pareciera que somos totalmente impotentes para detener la marcha de la maquinaria que nos lleva a todos hacia el precipicio.
Nuestros hermanos se estan quitando la vida, frente a nosotros. Hasta ahora hemos sido indiferentes a todo, porque el neoliberalismo es individualismo.
El sicoanalista y escritor italiano Luigi Zoja dice en su libro: La muerte del prójimo, que el hombre del siglo XXI está sólo mire para donde mire, es un huérfano verticalmente porque Dios ha muerto, y horizontalmente porque el prójimo cercano fue remplazado por una imagen digital en una pantalla.
Permitimos que los viejos sean apaleados cada semana, que los discapacitados sean abandonados a su suerte, vimos con indiferencia como la comida para los que pasan hambre se vencía en algún oscuro ministerio, todo en nombre del individualismo y la libertad. Pero no podemos mirar para otro lado frente a la muerte evitable.
Es una catastrofe humana. Solo queda responder con acciones humanas, les pido a cada uno y cada una, que estemos atentos a las señales, que nunca nos quedemos con la duda, que re- preguntemos, y no nos conformemos con las respuestas automáticas. La personas siempre dán alguna forma de advertencia, a algunos se les ve una sirena sobre la cabeza, pero otros son mas sutiles. Estemos atentos a la gente que tenemos alrededor, sé que cuesta, en esta época donde no hay tiempo para nada y dónde todo son distracciones que duran un minuto, estemos atentos a lo importante.
Y acá estoy si alguno de ustedes tiene algo que lo preocupa de lo que quiera, o necesite hablar.
Un abrazo para todas y todos.
Alejandro Ovejero 19 de Diciembre 2025
Creci en un país donde muchos fueron desaparecidos por leer a Marx, por tener un libro de Marx te torturaban te llamaban zurdo de mierda y te tiraban al río desde un avión de la Armada Argentina.
Solo así se entiende que muy pocos conozcan la filosofía económica de Marx. No digo para que se hagan marxistas, pero al menos para entender, para ver el cuadro completo, para que no los engañen tan descaradamente.
Marx en Argentina es un tabú, algo prohibido, algo que debería darte vergüenza de solo preguntar. Pero Marx es filosofía, se estudia en el mundo, es quizá el filósofo más fácil de entender de la historia, porque no te habla del Ser, o de la Ontologia de la nada, habla de tu vida, del trabajo, del precio de la comida y los bienes básicos, del dinero, habla de como los ricos se hicieron del capital allá al principio con la acumulación originaria, y como lo hacen hoy concentrando la riqueza que se produce socialmente y haciendote creer que es por meritocracia, Marx te habla de cosas simples que afectan tu vida diaria.
"La libertad es la libertad del mercado - decía Marx - solo existe para quien tiene capital, el que no lo tiene sólo ve sus derechos básicos convertidos en mercancías inaccesibles".
Los que no tienen capital no tienen libertad, tu libertad está determinada por el límite de tu tarjeta de crédito. Los que no tienen capital tienen que vender su tiempo, su energía, su cuerpo y su mente; tienen que vender su vida en última instancia, mientras que los que nacieron con capital, si pueden elegir que quieren hacer de sus vidas y como vivirlas.
Vos te esforzas y transpiras atrás de la promesa de que trabajando duro vas a lograr el exito, ellos viven. Es simplisimo.
El objeto de nuestro trabajo no nos pertenece, de hecho cuánto más producimos más pobres somos, el lugar de nuestro trabajo tampoco nos pertenece, y nosotros mismos en el trabajo no nos pertenecemos. Eso es la enajenación que tan bien explica Marx y yo trato de explicar con suerte diversa.
Las necesidades básicas son nuestra parte animal vivienda comida, abrigo, pareja, familia. Son lo mínimo necesario para vivir, pero como esas necesidades no están aseguradas tenemos que dedicar nuestra parte humana, la superior la de la conciencia y el entendimiento a "ganarnos la vida" o sea trabajar, vender nuestro tiempo de vida. Y nos sentimos libres cuando por fin salimos del trabajo (que no es nuestro) o sea le pertenece a otros, que no son los dioses, ni la naturaleza por lo tanto son otros humanos ¿Iguales a nosotros? Entonces salimos del trabajo. Dejamos la línea de producción después de ocho, diez horas golpeando un balancín para sacar una pieza que será la parte de algo que no sabemos que es ni donde va, que se ensambla en otra filial en Singapur. Salimos de ese bendito trabajo como quien huye de la luz mala y ahí si pensamos que podremos empezar a vivir y a ser libres; pero no. El salario que se paga por el trabajo no es para que te hagas rico, ya lo dijimos, y tampoco es para que seas "muy" libre, es apenas para que sobrevivas y vuelvas al trabajo al día siguiente. Sos libre por ahora de satisfacer tus necesidades animales comer, cagar, cojer y dormir; un poco de cada. Siempre y cuando no sucedan imprevistos, como crisis, quiebras, fusiones, re-dimensionamientos y entonces: el desempleo.
Una pequeña aclaración, los "otros" que son los dueños de nuestro tiempo, de nuestro trabajo y también de los frutos de nuestro trabajo, que en la mayoria de los casos ni siquiera podemos comprar, los dueños del capital son ajenos, extraños y a todas vistas hostiles.
Los trabajadores hemos abandonado la lucha de clases, vamos al sicólogo para adaptarnos mejor a un sistema corrompido y enfermo, vamos a "coaching", hacemos cursos, leemos libros de autoayuda, tomamos duchas frías, tenemos pensamientos positivos y somos proactivos, compramos relojes que miden los pasos, hacemos dietas, consultamos con el especialista de cualquier pedorrada y decretamos cualquier pelotudez al universo para evitar la dura realidad de que nos acomodamos a lo que nos toca para no confrontar por lo que nos corresponde.
Ellos los dueños, no tiene ese prurito. Ellos llevan adelante una guerra y la están ganando, no importa que haya que dejar gente sin casa y que en invierno se mueran de frío, no importa que haya que cerrar hospitales infantiles que hacen transplantes y los niños se mueran, no importa que haya que quitarle los remedios a los jubilados y se mueran antes, no importa que haya que quitarle los pañales geriátricos y se caguen encima, no importa que haya que cerrar las universidades y los institutos científicos, no importa que no se haga una obra de mantenimiento de rutas y la gente se muera en accidentes de tránsito, todas esas son cosas de pobres, que a los ricos les nefregan.
Para todos esos detalles, los ricos tienen dinero.
Lo dijo claramente Warren Buffett, hay una guerra de ricos contra pobres y nosotros la estamos ganando.
No es cierto que no haya alternativa a esto que estamos viviendo en occidente, a está derechizacion de la derecha, a este capitalismo salvaje que lo consume todo, que convierte todo, hasta la vida humana en mercancía negociable.
Francis Fukuyama en los noventa proclamó el fin de historia, bueno no se terminó, la historia no termina. Todo se puede cambiar.
Me faltaría una pata en mi estructura mental, en mi visión del mundo y de la historia si no pudiera apoyarme en la filosofía de Marx, aún sin ser marxista. Cómo me apoyo en la filosofía de la paz, y no soy pacifista.
Los invito a leer a Karl Marx, y a participar de una visión más completa de la realidad.
Alejandro Ovejero Julio 2025
"Un hombre fue asesinado y ¿Ustedes están riendo?"
(Ese fue titulo de tapa de The New Yorker)
Había pasado el día 4 en New York un CEO de los negocios de la salud había muerto de varios disparos, todavía no se sabía quién lo mató.
Yo tenía un punto de vista que sostengo, ahí escribí "murió un usurero, ellos matan a miles solo por aumentar sus ganancias" y cosas así.
Ustedes saben que soy un fan de Breaking Bad se podría decir BB es una serie no solo acerca de la producción y tráfico de Meta-anfetamina, el conflicto en la serie empieza con un profesor de química de preparatoria al que le diagnostican cáncer y no puede pagar el tratamiento, ante un final inminente Walther White decide tomar por el camino de tierra, el atajo del negocio de las drogas. ( Ese es el significado de la expresión coloquial Breaking Bad, dar el mal paso, agarrar el mal camino). La serie se trata de la crisis del sistema de salud del país que pretende ser el faro del bienestar en el mundo.
No sé si lo saben pero en Argentina ya no tenemos un sistema de salud pública, vamos a un futuro donde los que puedan pagar van vivir un poco más y los que no podamos pagar nos tendremos que morir y ya.
Bueno volviendo al tema del CEO muerto, después el FBI descubrió quien había sido el que lo mató , lo detuvieron con todo un show tipo Bullrich y ahora hay en USA toda una movida a favor y en contra del pibe, con todo y merchandising, remeras de Free Luigi, chicas que le mandan cartas a la cárcel queriendo casarse con él, etece. Porque el asesino es un hombre blanco de clase media alta, profesional, joven al que el sistema de seguros de salud le arruinó la vida. (Cuánto más fácil sería todo si hubiera sido un hombre negro o latino y pobre del Bronx o de Hell's Kitchen?)
Se llama Luigi Mangione y ahora hay en MAX un documental interesante para conocer la historia, ojo es MAX es el capitalismo al que le han metido un dedo en el fondillo y está dolido no es imparcial, Pero vale la pena verlo.
Creo que el caso de Luigi es un punto de quiebre del sistema, uno más, el primero -para mí- fue en 2008 cuando los bancos perdieron en la crisis de la hipotecas sub prime, y en vez de quebrar los rescataron con dinero de los contribuyentes, JP Morgan Chase y todos los demás se hicieron socialistas en las malas, como acá en Argentina las grandes empresas en la pandemia, (Clarín La Nación y Techint pidieron Repros para pagar sueldos a sus ejecutivos).
Están pasando cosas no te las van a contar, no te las explican y a veces no hay tiempo para todo, para eso estoy yo.
Soy el amigo que les tocó, soy una zarza en llamas y vengo a abrazarlos para que sean fuego conmigo.
Alejandro Ovejero Marzo 2025
La vida que soñamos por lo general está más cerca de lo que creemos. Porque digamos la verdad la gran mayoría de la gente tiene sueños bastante modestos. Casi nadie sueña con vivir en una casa submarina hecha de vidrios espejados y ver pasar a los pulpos y los tiburones mientras toman el desayuno en la cama. Habrá alguno que sea la escepción pero la regla es que la gente sueña con comodidades alcanzables y posibles, y con seguridades razonables.
Pero, ni siquiera eso.
La vida que anhelamos está ahí al alcance de la mano, pero la mayoría de las veces tiene otros dueños y no podemos comprarla. Podemos verla, sentirla, olerla ahí apenas detrás del Blindex de la vidriera, la nariz contra el vidrio.
Henry David Thoureau fue un escritor y filósofo estadounidense de finales de los mil ochocientos, el gran filósofo de la libertad que, estuvo preso en la tierra de la libertad. (Por negarse a pagar impuestos hay que decirlo.)
Thoureau dio un paso más ayá del q común de los filósofos, como planteó Karl Marx en la Tésis sobre Feurbach, (se pronuncia foyerback y queda muy culto pronunciarlo lindo) la filosofía ya se ocupó bastante de explicar la realidad, ahora se trata de transformarla. (Cito de memoria, no es textual.)
Thoureau pasó a la acción, se fue a vivir a los bosques a la orilla de un lago para "aprender lo que la vida tenía para enseñarle y para dejar de lado todo lo que no fuera vida."
¿Que pasaría si hoy día dejáramos de lado todo lo que no es vida?
Casi no queda algo vivo en nuestras vidas, todo es simbólico, abstracto, virtual, comprado, vendido, alquilado. Lo que comemos no es parte de nuestra vida, nos viene prefabricado y envasado no tenemos ni idea del proceso que lleva su producción. El trabajo que consume la mayor parte de las horas del día y de los años de la vida a los hombres y mujeres, nos es totalmente ajeno, no somos dueños ni del proceso ni del resultado. En el trabajo las personas se sienten fuera de si, su tiempo y por ende su vida le pertenecen a otro, tienen que esperar a salir del trabajo para sentirse en si, para ser libres para comer, beber, dormir, cojer libremente y a gusto. Libertad para todas las actividades animales, hasta la hora de volver a ser esclavizados. Sin embargo se nos dice constantemente que el trabajo y el esfuerzo es el único camino posible.
Thoureau dice "el diablo también trabaja arduamente."
Otros dicen: ¡Cómo será de malo trabajar que para que lo hagas te tienen que pagar!
Pone como ejemplo un hombre que disfruta de caminar por el bosque admirando la naturaleza, este puede ser tomado por un vago, en cambio un hombre que camina por el bosque haciendo planes para talarlo y vender madera es un ciudadano modelo, emprendedor y productivo de la sociedad.
Vivimos bajo el imperio de la "hustle culture"; salir, correrse apenas unos pasos al costado no es fácil, seremos llamados perdedores, vagos, ermitaños, antisociales, parásitos y vaya uno a saber qué cosas más. En cada reunión no faltarán los que pregunten con inocencia o inquisitivamente ¿Cómo puedes vivir sin trabajar? Cómo cuando iba llegando a los treinta años y en cada reunión familiar me preguntaban ¿ Y cuando te vas a casar? Cómo si fuese algo del órden natural como los ciclos de las estaciones verano, otoño, invierno y casarse y tener hijos.
De la filosofía y la vida de Thoureau aprendemos que a veces hay que desobedecer. (Es el autor del ensayo que hoy conocemos como Desobediencia civil) El primer paso es tener una razón para desobedecer, el hombre antes que ciudadano debe ser hombre -dice- y debe regirse no tanto por la ley sino por la justicia.
Para tener una razón hay que pensar; pensar ya es una desobediencia en si mismo, cuando pienso desobedezco a la inercia de mis certezas y mis prejuicios individuales y culturales, sociales, prejuicios de clase y de época. Desobedezco, pienso, me obligo reconocer otras posibilidades. Desobedezco a la pereza, a la facilidad de la costumbre, a la zona de confort de lo establecido, por eso pensar es desobediencia y en este tiempo pensar en revolucionario en si mismo.
Thoureau se fue al bosque, se negó a recibir su diploma de Harvard porque estaba hecho sobre piel de oveja, dijo: dejen qué cada oveja se quede con su propia piel.
En el siglo veintiuno parece ser que el bosque como concepto vuelve a ser la única alternativa posible. Hacernos amigos de la tierra, de nuestro cuerpo, del día y de la noche, involucrarnos en la construcción de nuestras casas, nuestro hábitat, involucrarnos en gestionar algo de lo que vamos a comer, recuperar de la manera que se pueda un poquito de nuestra soberanía individual. En definitiva hay que renacer. Cómo la metáfora de Hesse del pájaro que debe romper el huevo para nacer, tenemos que romper una realidad que nos fue dada ya construida según los planos y los gustos de otros y no nos pertenece, ni nos satisface.
No podemos vivir al interior de un sistema económico de explotación esclavizante y enajenante; y tampoco podemos gastarnos la vida en combatirlo. El tiempo es lo único que tenemos, no podemos seguir regalándolo.
¿Qué podemos hacer entonces? El gesto de desobediencia más radical, rechazo de participar, rechazo de ser cómplice de este fallido.
Alejandro Ovejero | Febrero 2025
El viejo de al lado se murió
la semana pasada,
tenía 95 o 96,
no estoy seguro.
Pero ahora yo soy el viejo chocho
del barrio.
Cuando me agacho
a la mañana para recoger
el diario
pienso en ataques cardíacos
o cuando nado en mi
pileta
solo
pienso,
Jesucristo,
van a venir y
me van a encontrar flotando aquí,
boca abajo,
mis 8 gatos sentados en el
borde
lamiéndose y
rascándose.
morirse no es malo,
es esa pequeña transición
de aquí a
allá
lo que es extraño
como apagar de golpe
el interruptor de
la luz.
Ahora soy el viejo chocho
del barrio,
estuve esforzándome en serlo por algún tiempo, pero ahora tengo que hacer algunas nuevas
jugadas:
debo olvidarme de subirme del todo la bragueta, usar pantuflas en vez de mis zapatos, llevar los anteojos colgando de mi cuello,
tirarme pedos sonoros en el supermercado, usar una media de cada color, dar marcha atrás con el auto contra los cubos de basura.
debo acortar mis zancadas, dar pequeños pasitos, empezar a mirar torcido, agachar mi cabeza y preguntar, "¿qué? ¿qué dijiste?"
Tengo que tenerlo listo, encanecer mi cabello,
olvidarme de afeitarme. quiero que me reconozcas cuando me veas: ahora soy el viejo chocho del barrio y no podrás decirme una puta cosa que yo ya no sepa.
¡respeta a tus mayores, nene, y quítate de mi camino!
| CharlesBukowski
Entre la civilización y la barbarie elegimos la barbarie (y la estupidez). Así las cosas el resultado de la justa es casi natural: uno preso y el otro muerto.
(Elegimos es una forma de decir, porque la división internacional del trabajo dice que al sur está la fuerza bruta y los recursos naturales, la corrupción y la lujuria. Al norte se piensa y en el sur se escarba la tierra y se procrea a los esclavos de mañana. En el norte se comen los frutos del trabajo de otros y en el sur se sobrevive de las migajas. Lo que nos pasa es parte de un plan.)
Seamos sinceros lo que está en disputa no es el volumen de la música, sino quién es el que la tiene más grande. En una sociedad sin estado, donde la ley es
in-aplicable manda el más poronga, sepan disculpar el lunfardo.
En la novela Los hermanos Karamazov de Dostoievski, el personaje dice: “Si Dios no existe, todo está permitido”.
Y si el estado no existe, o se retira y nos deja librados a nuestra suerte? Todo está permitido.
No podemos descartar que a partir de ahora ambas partes salgan armadas.
El capitalismo tardío rompe los lazos sociales, era necesario romperlos para precarizar el trabajo, deslocalizar la producción, separar a los trabajadores que antes se encontraban y se conocían, en un lugar concreto (la fábrica) y compartían una realidad tangible, hoy diferentes procesos se llevan a cabo en lugares remotos del mundo por obreros que ni siquiera hablan el mismo idioma, eso es romper los lazos sociales, el trabajador que antes tenía una identidad, un sindicato, y una dignidad, hoy no tiene nada y cada dos años lo corren de su trabajo y tiene que buscar otro. Esos lazos sociales servían también para que nos reconozcamos con nuestros compañeros y vecinos, con nuestros iguales asalariados, e impedían que nos matemos por una simple discusión de tránsito, o porque no nos gusta la música que pone el otro, un otro cercano al que conozco de mucho tiempo, de toda la vida quizá, pero que se ha vuelto una amenaza. Para ir a hablar con su vecino, el ex policía necesitó salir armado, podríamos pensar en una cuestión sociopática individual, pero ¿Era necesario? Y no solo fue armado sino que desenfundó su arma, cosa que todos los que tenemos algún entrenamiento en el uso de armas sabemos que cuando se saca el arma es para usarla, sino no se desenfunda un arma ni para asustar, solo se saca cuando no queda otro remedio. Pero el policía retirado puede haberse sentido valiente y poderoso pensando que su rival se iba a someter por el miedo frente a un revolver cargado. No pasó.
Estupidez de un lado y del otro.
Una persona armada siempre debe tomarse muy en serio. Es un peligro mortal inminente y enfrentarlo, asusarlo y provocarlo es algo muy tonto, de las actitudes más irracionales y absurdas que vi en mi vida y eso que he visto mucho cine, y mucho cine de Hollywood, donde a veces por estirar un guión se hacen las cosas más incoherentes porque hay que hacer una película y tiene que durar una hora y media, si fuésemos todos sensatos no habría tantas películas o se terminarían a los quince minutos.
Creo que la víctima, ya herido, tuvo tiempo de darse cuenta de su error, fatal e insalvable. ¿Que habrá pensado? Habrá pensado como en el cuento de Horacio Quiroga donde el campesino salta un alambre y piensa que no vé donde está el machete que tiró desde el otro lado un segundo antes de cruzar el mismo, y de golpe siente algo caliente que le corre por las piernas, y ahí al pie de un alambre en el monte misionero piensa: me voy a morir. Nada más ni menos. La muerte cambia la perspectiva de todo, habrá pensado mira lo que me hiciste, un agujero en el pecho, mira lo que le hice a mi familia, morirme en pleno festejo de Navidad, si se pudiera volver un minuto atrás. Pero no.
Todo mal. Todo innecesario, todo triste.
La decadencia está entre nosotros.
Homini homo lupus est.
Gabriel Gracia Marquez - Cien años de soledad
Una vez más en Latinoamérica la realidad supera a la literatura, el 26 de Septiembre de 2014 no ya el ejército, sino pinches policías municipales en Ayotzinapa, estado de Guerrero, Méjico, mataron a bala a seis estudiantes en una manifestación y se llevaron detenidos a otros cuarenta y tres de los que no se supo más nada.
Todos queremos que aparezcan vivos, sus familias los buscan vivos, pero lamentablemente hay solo una cosa más dificil que esconder cuarenta y tres personas muertas, y es esconder cuarenta y tres personas vivas por casi cien dias.
Alejandro Ovejero | Original 31 Diciembre de 2014